En octubre pasado, el año escolar en la Ecole Primaire Publique (Escuela Primaria Pública) de Konan Koffi en Costa de Marfil comenzó con música. Bailando, aplaudiendo, cantando, tocando Djembes, o tambores, y Shekeres, todos dieron la bienvenida a un nuevo años escolar, mientras los alumnos recibían flamantes kits escolares con los útiles escolares básicos.

Los kits escolares fueron financiados, junto con la escuela misma, mediante fondos de Desarrollo Comunitario Comercio Justo: fondos obtenidos cada vez que compra chocolate Fair Trade Certified™. La escuela actualmente ofrece seis clases de educación primaria a niños en la zona. Este año escolar (2018-19), 145 estudiantes están matriculados, una división casi pareja entre niños y niñas.

Reconstruir escuelas y ampliar el acceso a la educación, incluyendo la disponibilidad de libros de texto y materiales pedagógicos básicos, es el primer paso en un largo camino hacia la recuperación desde la guerra civil comenzada en 2002 en Costa de Marfil, y que destruyó al país y su sistema educativo. Según el Education Policy and Data Center (EPDC), antes del conflicto civil, el 31 % de las niñas y el 49 % de los niños finalizaban la escuela primaria; después del conflicto civil, sólo el 14 % de las niñas y el 18 % de los niños finalizaban la primaria. La tasa de alfabetización del país es del 48 % entre la población joven; inferior a la tasa media de alfabetización de jóvenes en otros países de ingresos medios-bajos.

Puede ser fácil desanimarse, pero padres como Conan Kouassi, un productor de cacao de una cooperativa Fair Trade, todavía creen en la importancia de la educación y quieren poder brindársela a sus hijos.

Cuando habló con nosotros, Conan había regresado recientemente de una capacitación en el campo donde aprendió a mejorar sus plantas, y recibió recursos de fertilización para ayudar a mejorar la calidad y el volumen. Afirmó apreciar las oportunidades de aprender y que espera poder darle oportunidades similares a sus hijos.

"Comencé a trabajar en los campos de cacao en 2000", dice. "Mis padres se han ido, así que cuido a diez personas en mi hogar, incluyendo a mis seis hijos. El mayor tiene 27 años y trabaja conmigo en los campos de cacao, pero mis dos hijos menores están en su último año de escuela. Me emociona mucho verlos graduarse”.

Tanto si los jóvenes continúan trabajando en la industria del cacao como si buscan educación superior y trabajos fuera de casa, según Unicef, una educación básica de calidad mejora la calidad de vida. "Da un fin a los ciclos generacionales de pobreza y enfermedad, y proporciona los medios para el desarrollo social, económico y político sostenible".

La educación es un componente crucial del esfuerzo por poner fin al trabajo infantil en Costa de Marfil. En combinación con los estándares Fair Trade que ayudan a proteger el desarrollo mental y físico de los niños y su derecho a asistir a la escuela, la educación accesible brinda un incentivo para que los niños sigan en la escuela en vez de trabajar en los campos.

"Fair Trade USA ha insistido en que ningún niño debería trabajar en el campo y nos ayudó a prohibir el trabajo infantil por completo", dice Phillippe Kouakou, productor de cacao. "Nos ayudaron a construir una escuela en nuestra zona, que ha impactado positivamente en muchos niños en la zona".

Aun así, la escasez de profesores sigue siendo un desafío. El EPDC informa que en Costa de Marfil el promedio es de un profesor por cada 41,7 estudiantes de escuela primaria, mientras que en otros países de bajos ingresos, es más cercano a un profesor por cada 29 estudiantes.

"Es una enorme preocupación para muchas familias", dice Koffi Kouame, una maestra de la recién inaugurada Escuela Primaria Pública de Botindin en la sección Oumé de Costa de Marfil. Debido a la falta de maestros en la zona, la escuela necesita enviar a algunos niños a otras escuelas más lejanas. "Pero estoy seguro de que algún día tendremos más maestros y podremos crear suficientes clases para todos los niños de la zona".


Mientras Costa de Marfil continúa su labor de brindar a todos los niños acceso a la educación primaria, usted puede contribuir eligiendo chocolate Fair Trade Certified. Con cada compra, envía dinero adicional a la comunidad cuyos medios de vida dependen de ello. Consulte nuestra guía de compras de chocolate Fair Trade para saber qué buscar.